En el marco del Tomorrow Mobility World Congress, Endolla Barcelona organizó una mesa redonda para analizar el presente y los retos de futuro de la movilidad eléctrica en las ciudades. La jornada tuvo lugar el martes 4 de noviembre de 2025 en el estand de BSM que, por cuarto año consecutivo, ha estado presente en el congreso para poner en valor su aportación a la movilidad de Barcelona.
El diálogo reunió a profesionales de referencia del sector energético, de la industria de la automoción y de la gestión de redes de recarga. En concreto, el debate fue moderado por Xavier Castellsagué, jefe de Endolla Barcelona, y contó con la participación de Inma Cima, Country Manager de FASTNED; Jorge Ríos, CEO de Etecnic; Pablo Samaura, Head of Corporate Mobility en Endesa; y Ramón Calderón, Institutional Relations and E-Mobility Manager de SEAT/CUPRA.
En un contexto de crecimiento y consolidación de la electromovilidad, los ponentes reflexionaron sobre el estado actual de la movilidad eléctrica en el país y los factores que la están acelerando. Todos ellos coincidieron en que la transición hacia la movilidad eléctrica es una realidad imparable, aunque reconocieron que todavía presenta retos significativos. Entre los puntos fuertes, se destacó la capacidad del país para desplegar infraestructuras y aprovechar el potencial que ofrece nuestro territorio en materia de energías renovables. Al mismo tiempo, se puso de manifiesto la necesidad de ganar la confianza de la ciudadanía y del tejido empresarial.
Electrificación de flotas: un motor para acelerar el cambio
Para avanzar hacia la movilidad eléctrica, los profesionales coincidieron en el papel estratégico que tiene la electrificación de las flotas corporativas. Las empresas son consideradas actores tractores que pueden impulsar la demanda de vehículos eléctricos de manera masiva. Por ello, los expertos subrayaron la importancia de los incentivos, las campañas de concienciación y la colaboración con la Administración para desmitificar barreras y generar confianza.
La adaptación de la infraestructura, clave para la aceleración
En cuanto al despliegue, se remarcó que la adaptación de la infraestructura es clave para acelerar la transición. Los ponentes coincidieron en la necesidad de un modelo integrado que tenga en cuenta a los fabricantes de vehículos y de cargadores, los operadores y las administraciones públicas, con una apuesta clara por la interoperabilidad y la facilidad de uso. También se puso en valor el equilibrio entre la carga rápida y la semirrápida, especialmente en entornos urbanos densos.
Una transición que requiere colaboración y visión a largo plazo
Como conclusión, los expertos coincidieron en que la consolidación de la electromovilidad no es solo una cuestión tecnológica, sino también de gobernanza y de estrategia compartida. La colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía será determinante para garantizar un modelo sostenible, competitivo e inclusivo. La mirada de futuro pasa por integrar la movilidad eléctrica en un ecosistema más amplio de movilidad urbana, donde la digitalización, la gestión eficiente de la energía y la innovación sean palancas para lograr una ciudad más verde y conectada.