Barcelona ha terminado el año 2025 con un mínimo histórico de contaminación atmosférica, según los últimos datos oficiales sobre calidad del aire publicados por el Ayuntamiento. Los registros de dióxido de nitrógeno (NO₂) —uno de los principales indicadores de la contaminación urbana vinculada al tráfico de vehículos— han experimentado una reducción de entre el 4 % y el 12 % respecto a 2024 en todas las estaciones de medición distribuidas por la ciudad. Este descenso consolida una tendencia a la baja que se mantiene desde hace tres años, tal como recogen los informes mensuales sobre la calidad del aire en Barcelona de la Agencia de Salud Pública, y sitúa los niveles de NO₂ por debajo de los límites actuales fijados por la Unión Europea (40 µg/m³).
Estas cifras representan los mejores resultados desde que se tienen registros en Barcelona y son fruto de la entrada en vigor de medidas estructurales como la zona de bajas emisiones, la renovación del parque automovilístico y la reducción progresiva de los vehículos más contaminantes en el tráfico urbano. La teniente de alcaldía de Acción Climática y Movilidad ha destacado que, a pesar de la trayectoria positiva, todavía queda camino por recorrer para alcanzar los umbrales recomendados por la OMS y los futuros límites europeos para 2030.
¿Qué significa esta mejora para la salud y la movilidad sostenible?
La mejora de la calidad del aire tiene implicaciones directas en la calidad de vida de la ciudadanía. Los datos indican que la mortalidad atribuible a la contaminación ha disminuido de manera considerable respecto a periodos anteriores. Esta reducción se asocia principalmente a la mejora del tráfico y a una menor exposición a contaminantes como el NO₂.
No obstante, algunos colectivos y expertos señalan que aún no se han alcanzado los objetivos de salud más ambiciosos y que es necesario intensificar las políticas de movilidad sostenible para que las zonas más transitadas —como el Eixample— sigan reduciendo los niveles de contaminación. Esto incluye promover de forma más activa el cambio hacia vehículos menos contaminantes y servicios de movilidad alternativos, como el transporte público, la bicicleta y los vehículos eléctricos.
Vehículos eléctricos e impacto en la calidad del aire
Uno de los factores que contribuye a la disminución de las emisiones vinculadas al tráfico es el incremento constante de vehículos con distintivos ambientales eco y cero, que incorporan tecnologías menos contaminantes, como los motores eléctricos o los híbridos enchufables. Las cifras de uso de estos vehículos en Barcelona han ido aumentando, y la mejora de la infraestructura pública de carga desempeña un papel clave.
La transición hacia la movilidad eléctrica no solo reduce las emisiones contaminantes, sino que también contribuye a una menor emisión de gases de efecto invernadero y a una ciudad más saludable y habitable.
Endolla Barcelona: impulso de la movilidad eléctrica en la ciudad
En este contexto de mejora ambiental, Endolla Barcelona desempeña un papel fundamental para acelerar la transición hacia una movilidad más limpia y sostenible. Como red pública de puntos de recarga de vehículos eléctricos, Endolla ha experimentado un crecimiento constante tanto en cobertura como en usuarios, con más de 1.000 puntos de carga distribuidos por toda la ciudad y miles de cargas mensuales.
En 2025 la red ha introducido mejoras importantes en la eficiencia y la experiencia de uso, como la ampliación del tiempo de carga en superficie y la posibilidad de cargar dos vehículos simultáneamente en determinados puntos, así como la evolución hacia puntos de mayor potencia que permitirán reducir los tiempos de carga y aumentar la comodidad para conductores y conductoras.
La misión de Endolla Barcelona está directamente alineada con los objetivos de calidad del aire de la ciudad: facilitar y democratizar el acceso a la movilidad eléctrica, reducir la dependencia de los combustibles fósiles y promover una ciudadanía menos expuesta a la contaminación. Cada conexión que se realiza en la red representa un paso más hacia una Barcelona más limpia, saludable y sostenible para todos.